En 1945 el matrimonio formado por Mateo Hernández Lorenzo y su esposa, Natividad Ramos Campos, decidió hacerse cargo del traspaso de un bar conocido como “El Gurugú” y con anterioridad, “Café Moderno”, para inaugurar el Restaurante Español.
A pesar de la dificultad social del momento, el fundador anhelaba la oportunidad de regentar un negocio que asegurara el sustento de la familia en aquel entonces, y ofreciera a sus descendientes una futura salida profesional.
Más de seis décadas después dirige el negocio la tercera generación de la saga familiar, que con su constancia y esfuerzo, como hicieron sus padres y antes sus abuelos, han logrado mantener la tradición, la calidad y buen servicio.